EL HOMBRE QUE SE ENCONTRÓ CON PAUL TWITCHELL
(Extraído de The Drumbeat of Time, Harold Klemp, pp. 116-7)
Un hombre conoció a Paul Twitchell hace muchos años en una cafetería en Ocean Beach, California, donde ambos eran clientes habituales.
Cada mañana Paul le hablaba de las enseñanzas de ECKANKAR. El hombre no entendía nada de lo que le decía porque nunca antes se había topado con los conceptos espirituales de los que Paul intentaba hablarle.
"Es gracioso", dijo el hombre, "pero siempre que no podemos entender de lo que habla una persona, lo más fácil del mundo es llamarle loco".
Así que mañana tras mañana este hombre escuchó a Paul hablar de ECKANKAR, y no tenía ningún sentido
para él. Un día, Paul le dijo: "No estás preparado para ECKANKAR. Sal al mundo y busca lo que sea que estés buscando, y tal vez algún día lo encuentres".
Esa fue la última vez que se vieron. Pero unos pocos minutos después de que Paul se fuera, una sensación de éxtasis se apoderó del hombre. "Nunca me había sentido así en mi vida", dijo. "Las respuestas a todas las preguntas que me había hecho alguna vez fueron muy claras. Estaba en un estado de euforia".
La euforia que sintió fue el amor de Dios, y él pasó muchos años buscando una forma de recapturarla. Finalmente, casi veinte años después de conocer a Paul Twitchell, se convirtió en miembro de ECK.